¿Te gustan los cítricos? Entonces te gusta Naranjas365
¿Te gustan las naranjas? ¿Las mandarinas? ¿El aroma del azahar? ¿Pasear entre naranjos? ¿Descubrir nuevas variedades? ¿Conocer de dónde procede la fruta que llega a tu mesa? ¿Sentir curiosidad por las personas que están detrás de aquello que consumes?
Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, probablemente haya algo de Naranjas365 que también pueda interesarte.
Porque Naranjas365 no nace únicamente con la intención de facilitar la compra de naranjas y otros cítricos por Internet. Detrás de este proyecto existe una idea mucho más amplia: crear un espacio en el que los cítricos puedan ser descubiertos, conocidos y valorados desde muchas perspectivas diferentes, acercando a productores y consumidores y dando visibilidad a todo aquello que existe detrás de una fruta que, muchas veces, llega hasta nuestras casas sin que nos preguntemos demasiado sobre su origen.
Y quizá para entender por qué creemos que este espacio tiene sentido haya que mirar primero cómo ha evolucionado la presencia de los cítricos en Internet.
Cuando los citricultores descubrieron que Internet también podía ser un camino
Cuando buscamos naranjas, mandarinas, limones u otros cítricos en Internet, podemos tener la sensación de que existen infinidad de opciones. Basta con introducir unas palabras en cualquier buscador para encontrarnos con tiendas online, páginas de productores, marketplaces, distribuidores y todo tipo de propuestas relacionadas con la venta de cítricos.
Y esa percepción no está desencaminada.
Actualmente podemos hablar de alrededor de 400 portales que permanecen activos en Internet dedicados, de una u otra forma, a la comercialización de cítricos. Una cifra que puede resultar sorprendente por su amplitud, aunque cabe recordar que no hace tantos años el panorama era todavía mucho más amplio.
Durante los años de mayor expansión de la venta de naranjas por Internet llegaron a coexistir alrededor de 1.000 tiendas online relacionadas con la comercialización de estos productos. Y, a lo largo de todo este proceso, más de 1.500 citricultores han puesto en marcha en algún momento una tienda online, una página web o un blog con la intención de encontrar nuevas vías para comercializar sus cosechas y hacer más viable su actividad.
Detrás de cada uno de esos proyectos había mucho más que una página web.
Había agricultores que buscaban una oportunidad. Familias que querían seguir viviendo de sus campos. Productores que intentaban encontrar una relación más directa con sus clientes. Y personas que entendieron que Internet podía convertirse en una nueva puerta para acercar sus cítricos hasta lugares a los que, probablemente, nunca habrían llegado por los canales tradicionales.
Pero abrir esa puerta resultó mucho más sencillo que conseguir mantenerla abierta.
Estar en Internet no significa ser visible
Este es probablemente uno de los grandes aprendizajes que ha dejado la evolución de la venta de cítricos online.
Abrir una tienda puede ser el principio de un proyecto, pero nunca es el proyecto completo. Una página web puede estar perfectamente diseñada, disponer de buenos productos, contar con fotografías atractivas y ofrecer un sistema de compra sencillo. Sin embargo, todo ese trabajo sirve de poco si las personas que buscan aquello que ofrecemos no consiguen encontrarnos.
Y aquí aparece un mundo que para muchos pequeños productores era, y sigue siendo, bastante desconocido: el posicionamiento, la generación de contenidos, el SEO, las redes sociales, la comunicación digital, la publicidad online y toda una serie de tareas que requieren conocimientos, dedicación y, sobre todo, continuidad.
Un citricultor puede tener una magnífica cosecha y un producto excelente, pero eso no significa automáticamente que vaya a aparecer delante de las personas que están buscando naranjas en Internet.
La calidad de un producto y su visibilidad digital son dos cosas diferentes.
Y aprender a gestionar ambas no siempre resulta sencillo.
Un agricultor tiene un campo que atender
Aquí es donde quizá deberíamos detenernos un poco más.
Cuando un citricultor decide poner en marcha una tienda online, no deja de ser agricultor para convertirse en empresario digital. Sus árboles siguen necesitando atención. Tiene que preocuparse por el agua, la climatología, la floración, las plagas, la poda, la evolución de los frutos, la cosecha y todos los imprevistos que forman parte de una actividad que depende directamente de la naturaleza.
Y, además de todo eso, le pedimos que gestione una página web, escriba contenidos, prepare fotografías, responda consultas, gestione pedidos, cuide las redes sociales, analice estadísticas y compita por posicionarse en un entorno digital en el que existen cientos de propuestas similares.
No resulta difícil entender por qué tantas iniciativas que comenzaron con ilusión terminaron desapareciendo.
No necesariamente porque sus productos fueran malos.
Ni porque sus productores no tuvieran nada que contar.
Muchas veces, sencillamente, porque mantener una presencia digital requiere unos recursos y una dedicación que un pequeño productor no siempre puede asumir individualmente.
Y quizá esta sea una de las cuestiones que deberíamos plantearnos cuando hablamos de digitalización del campo: no basta con poner una herramienta tecnológica en manos de un agricultor. También hay que preguntarse si dispone del tiempo, los conocimientos y los recursos necesarios para utilizarla y mantenerla adecuadamente.
Quizá el futuro no consista en que cada uno tenga que hacerlo todo
Y aquí es donde Naranjas365 quiere aportar una perspectiva diferente.
Si existen cientos de productores y proyectos que necesitan hacerse visibles, quizá no tenga demasiado sentido que cada uno tenga que construir desde cero todas las herramientas necesarias para competir en Internet. Quizá tenga más sentido compartir esfuerzos, conocimiento, visibilidad y recursos, creando un espacio común en el que diferentes productores puedan encontrar una nueva oportunidad para presentar sus productos y llegar hasta consumidores interesados en conocerlos.
Ese es uno de los motivos por los que Naranjas365 se plantea como un Marketplace B2B2C especializado en cítricos.
Pero para nosotros la palabra Marketplace no significa únicamente un lugar donde aparecen muchos productos juntos… Significa también un punto de encuentro.
Un espacio donde puedan convivir diferentes productores, variedades, territorios, historias y propuestas. Un lugar donde el consumidor no tenga que limitarse a elegir entre una caja y otra, sino que pueda empezar a descubrir quién está detrás de ellas, qué diferencia a una variedad de otra y qué historia existe detrás de aquello que finalmente llegará a su mesa.
Porque una naranja nunca es solamente una naranja
Podemos comprar una naranja y consumirla en pocos minutos.
Pero detrás de ella puede haber meses de trabajo y años de conocimiento.
Puede haber un árbol que alguien plantó hace décadas. Una variedad que ha pasado de generación en generación. Una familia que sigue trabajando una tierra que conoce profundamente. Un territorio con unas condiciones determinadas. Una forma concreta de entender la agricultura. Una historia que, si nadie la cuenta, probablemente nunca llegue hasta quien finalmente consume esa fruta.
Y precisamente ahí creemos que Internet puede desempeñar un papel extraordinario.
No solamente ayudándonos a comprar… También ayudándonos a conocer.
Porque cuando conocemos quién produce, dónde se cultiva, qué variedad tenemos delante o por qué esa fruta llega en un determinado momento del año, nuestra relación con ella empieza a ser diferente.
Deja de ser únicamente un producto que hemos encontrado en una pantalla y empieza a convertirse en algo que podemos comprender y valorar.
Y entonces aparecen las personas
Podemos trabajar el posicionamiento de Naranjas365… Tenemos que hacerlo.
Si queremos que alguien que busca cítricos online pueda encontrarnos, tendremos que cuidar nuestra presencia digital, generar contenidos útiles, trabajar el SEO y utilizar todas aquellas herramientas que nos permitan ganar visibilidad.
Pero no queremos que la relación con las personas termine en una visita a nuestra página.
Queremos que empiece ahí.
Porque una búsqueda puede llevar a alguien hasta Naranjas365, pero será una experiencia, una historia o una recomendación la que consiga que esa persona quiera volver.
Y ahí es donde adquieren importancia los prescriptores cítricos.
No como una herramienta más de marketing, sino como personas capaces de compartir una pasión, un conocimiento o una experiencia con otras personas.
No pensamos únicamente en influencers
Cuando hablamos de prescriptores, es fácil pensar inmediatamente en personas famosas o en grandes cuentas de redes sociales.
Pero nosotros lo vemos de una manera bastante más amplia.
Un prescriptor puede ser un agricultor que comparte su conocimiento. Puede ser un chef que descubre una variedad y decide incorporarla a su cocina. Puede ser alguien vinculado al turismo rural que quiere mostrar un territorio. Puede ser un profesional de la agricultura. Puede ser una persona apasionada por la naturaleza. Puede ser alguien que disfruta recorriendo los caminos entre naranjos o esperando cada año la llegada del azahar.
Y también puede ser un consumidor.
Alguien que prueba una fruta, descubre algo que le gusta y decide contárselo a otras personas.
Porque la capacidad de recomendar no depende únicamente del número de seguidores que tenga una persona.
Depende, sobre todo, de la credibilidad que tenga aquello que comparte.
Una recomendación sincera puede recorrer mucho más camino del que imaginamos.
Queremos que las historias circulen
Imaginemos que un agricultor comparte la historia de su explotación.
Otro habla de una variedad que merece ser conocida.
Una familia nos cuenta su experiencia visitando una zona citrícola.
Un cocinero explica qué cítrico utiliza en una determinada elaboración.
Un aficionado a la naturaleza comparte fotografías de los campos durante la floración.
Y un consumidor descubre una variedad que nunca había probado y cuenta qué le ha parecido.
Cada una de esas personas está aportando algo.
Y cuando todas esas historias empiezan a encontrarse en un mismo espacio, sucede algo interesante: la comunidad deja de construirse alrededor de una plataforma y empieza a construirse alrededor de un interés compartido.
Ese es el escenario que nos gustaría conseguir.
El SEO nos ayudará a que nos encuentren. Las personas harán que nos conozcan.
Esta frase resume bastante bien nuestra manera de entender el proyecto.
Naturalmente, tenemos que trabajar el SEO y la visibilidad digital. No tendría sentido crear una plataforma y después esperar que Internet haga el resto por nosotros.
Pero tampoco queremos que el posicionamiento se convierta en el único objetivo.
Porque aparecer en una búsqueda puede conseguir una visita.
Una buena historia puede conseguir atención.
Una experiencia puede conseguir confianza.
Y una recomendación sincera puede conseguir algo todavía más valioso: que alguien decida compartir aquello que ha descubierto con otra persona.
Ahí es donde la comunicación deja de ser únicamente una herramienta para vender y empieza a convertirse en una forma de conectar.
Queremos hablar de cítricos, pero también de todo lo que hay detrás
Por eso los contenidos de Naranjas365 no deberían limitarse a hablar de productos.
Queremos hablar de variedades, de temporadas, de agricultores, de territorios, de naturaleza, de alimentación, de gastronomía, de Citroturismo, de caminos entre naranjos, del azahar, de tradiciones, de innovación y de historias personales.
Queremos hablar de todo aquello que pueda ayudarnos a comprender mejor el universo de los cítricos.
Porque creemos que cuanto más conocemos aquello que consumimos, más posibilidades tenemos de valorarlo.
Y quizá esa sea una de las aportaciones más importantes que puede hacer un proyecto como Naranjas365.
No solamente acercar los cítricos a las personas, sino acercar las personas a los cítricos.
¿Te gustan los cítricos?
Entonces quizá Naranjas365 también sea un poco tuyo.
Puede que seas citricultor y estés buscando nuevas formas de llegar hasta tus clientes. Puede que trabajes en gastronomía. Puede que te interese el mundo rural. Puede que seas un apasionado de la naturaleza. Puede que disfrutes descubriendo variedades. Puede que te guste pasear entre naranjos. Puede que esperes cada año la llegada del azahar.
O puede que simplemente seas de esas personas que saben apreciar una buena naranja y sienten curiosidad por conocer qué hay detrás de ella.
No importa demasiado cuál sea tu relación con los cítricos.
Lo importante es que tengas ganas de descubrir y compartir.
Porque los alrededor de 400 portales que hoy permanecen activos en Internet demuestran que existe un interés real por encontrar cítricos online. Pero para nosotros, la oportunidad de Naranjas365 está precisamente en no quedarnos en esa cifra ni en esa lógica.
Queremos construir algo que tenga más recorrido.
Un espacio donde los productores puedan encontrar nuevas posibilidades.
Donde los consumidores puedan descubrir.
Donde las historias puedan circular.
Donde el conocimiento pueda compartirse.
Y donde los cítricos vuelvan a ser algo más que una fotografía, un precio y una caja que llega a casa.
Queremos que detrás de cada cítrico pueda existir una historia que merezca la pena conocer.
Y para conseguirlo necesitamos algo que ninguna estrategia de SEO puede crear por sí sola:
Personas que quieran formar parte de ella.
¿Te gustan los cítricos?
Entonces, te gusta Naranjas365.
#Naranjas365